No podría adivinar la situación que estaba viviendo esa jóven, esa mañana. No entiendo el porque alguna chica podría estar leyendo un libro titulado "Por qué los hombres aman a las cabronas".
Sería una mujer desolada en busca de una nueva estrategia; un cambio de vida radical. Sufriría el abandono de su pareja por una mujer más... "cabrona".
Se veía muy sumisa, encorvada, como si todos los ojos en el Metro estuvieran viéndola y criticándola. Pero no, hasta ese momento sólo era yo. Buscando entenderla y pensando en... ¿Por qué prefiero a las cabronas?
En nuestro país se lleva a cabo una incomprensible y estúpida guerra contra el narcotráfico.
Él se levanta todas las mañanas para embotellar sus jugos; grosella, mora azul, uva, maracuya, el afrodisiaco de guaraná y una mezcla de té verde con mariguana. También se fuma un porro para estar más relajado a la hora de la meroliqueada.
-Nomás trae poquita, ni les va a poner, no es como si se la fumaran-
El sábado después de cruzar El Chopo fuimos a parar a la entrada de la biblioteca José Vasconcelos. Un taxista me dijo -fue lo único bueno que nos dejó Fox-, y era cierto.
Ese día descubrí que padezco de vértigo, sensación tan más extraña.
Dicen que es ciencia ficción y tienen razón para pensar así. Pero yo ya la he conocido tres veces en esta vida. La primera en forma de disco y esta última en forma de gato, un gato europeo domesticado. Pero la que más recuerdo y aprecio es la que se me ha aparecido en dos ocasiones, siempre estando ahí para ayudarme con mis peores temores.
Una flema necia puede ser la causante de un ataque de risa. A veces pasa que nos reímos de situaciones bastante bizarras o incómodas. Pero es necesario, si no seríamos como un montón de locos encerrados en un horno gigante, con un tic-tac que nunca deja de sonar.
Nunca sale de su casa sin su cámara digital. Piensa que lo que hace, es un pequeño paso para cambiar el mundo. Su trabajo es cambiar el mundo y brindar seguridad a la gente.
Todas las noches tiene que subir a los autobuses y grabar a cada uno de los pasajeros, nunca se cuestiona, ni pide permiso. Sólo sube y los graba. Sabe que es por una causa más grande que no todos entenderían.
"Esta es la forma del adiós
cuando las cosas y palabras están de más
cuando una persona se despide
nunca debe mirar atrás"
Canción del adiós - Chill Out (2009)

